La tendinitis es una inflamación de un tendón.
Los tendones son las estructuras encargadas de unir el músculo con el hueso y soportan gran parte de las tensiones que generamos durante la práctica deportiva.
Es relativamente habitual sentir molestias en piernas, rodillas o talones después de entrenar, especialmente en deportes de impacto como correr.
Algunas de esas molestias son pasajeras, pero otras pueden convertirse en lesiones crónicas si no se tratan correctamente.
En Rehabtiva ya os hablamos de las tendinitis relacionadas con el tendón de Aquiles, una de las más frecuentes entre corredores y deportistas.
Desde nuestro servicio de fisioterapia y osteopatía ayudamos tanto a tratar lesiones como a prevenirlas mediante ejercicio, corrección biomecánica y asesoramiento deportivo.
Puedes contactar con nosotros llamando al +34 91 710 54 25 o mediante nuestro servicio de cita online.
Uno de los factores que más favorece la aparición de tendinitis es la descompensación muscular.
Nuestro cuerpo funciona como un conjunto perfectamente coordinado.
Cuando algunos grupos musculares están mucho más desarrollados o trabajan más que otros, las tensiones dejan de repartirse de forma equilibrada.
Por ejemplo:
Todo ello puede provocar sobrecargas y tensiones excesivas sobre tendones y articulaciones.
Por eso insistimos tanto en el trabajo equilibrado de toda la musculatura y en el fortalecimiento global del cuerpo.
La forma en la que pisamos tiene una influencia enorme en la aparición de lesiones deportivas.
Una mala biomecánica puede reflejarse en:
En adultos es complicado modificar completamente la forma de pisar, pero sí podemos minimizar su impacto sobre el cuerpo.
Para ello resulta fundamental realizar un estudio biomecánico de la pisada.
Este estudio nos permite detectar:
Muchas tendinitis tienen detrás una alteración biomecánica mantenida en el tiempo.
Correr parece un deporte sencillo:
Zapatillas, reloj y salir a entrenar.
Pero precisamente esa facilidad hace que aparezcan muchos malos hábitos.
Uno de los errores más frecuentes es eliminar el tiempo de estiramientos para correr más minutos.
Las tensiones musculares acumuladas aumentan enormemente el riesgo de tendinitis.
Estirar correctamente antes y después del ejercicio ayuda a reducir esas tensiones.
Correr siempre sobre la misma superficie y en el mismo sentido puede generar sobrecargas repetidas en determinadas zonas:
Cambiar recorridos y superficies ayuda a repartir mejor las cargas.
En gimnasio ocurre algo parecido.
Todos tendemos a entrenar más aquello que se nos da mejor o nos resulta más cómodo.
Eso genera desequilibrios musculares que terminan reflejándose en tendones y articulaciones.
La prevención es la mejor herramienta frente a las tendinitis.
Algunas recomendaciones básicas son:
Y sobre todo:
No normalizar el dolor.
Muchas tendinitis comienzan como pequeñas molestias que ignoramos durante semanas o meses.
Actuar pronto puede evitar que una lesión leve termine convirtiéndose en un problema crónico.
Hola, soy Carlos. Si tienes cualquier duda sobre tu lesión, tratamiento o recuperación, estaremos encantados de ayudarte y orientarte de manera personalizada para encontrar el tratamiento que mejor se adapte a ti.
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