Hoy vamos a hablar del uso de la radiofrecuencia en la fisioterapia, este método recibe varios nombres, uno de ellos es el de tecarterapia, que es en realidad un nombre originado por una marca comercial, por el uso de una máquina llamada TECAR (Transferencia Eléctrica Capacitiva y Resistiva), y la terapia en la que se usaba dicha máquina se terminó denominando «tecarterapia» y la extensión del uso de esa palabra hace que se denominen así terapias de radiofrecuencia a pesar de no usar esa marca. El nombre más técnico podría ser el de «hipertermia», hoy vamos a tratar estas terapias practicadas con radiofrecuencia.

En Rehabtiva desde nuestro servicio de Fisioterapia y Osteopatía, tratamos las cervicalgias como una más de las muchas dolencias a las que se enfrentan nuestros clientes, usamos todos los medios con los que contamos tanto para el tratamiento como para la prevención de las mismas, quizás ya necesites la ayuda de un fisioterapeuta, o una sesión de osteopatía, sabéis que podéis acceder a nuestros servicios en Las Rozas, llamándonos al +34 91 710 5425ó pedir cita en nuestro servicio de cita online Rehabtiva Las Rozas.

Radiofrecuencia y fisioterapia - Las Rozas Rehabtiva

 

Radiofrecuencia o hipertermia

Radiofrecuencia, diatermia, hipertermia profunda o de contacto, por algunos de estos nombres o por todos se conoce a este tipo de terapia que ya se lleva usando en Fisioterapia muchos años, pero el origen de su uso está en el campo de la medicina estética, tanto en tratamientos corporales como faciales, después de su uso en este campo paso al de la fisioterapia, el funcionamiento es sencillo, resulta de aplicar dos electrodos a la zona a tratar, uno capacitivo y el otro resistivo, para ello se usa una frecuencia de unos 0,5 MHz al tiempo que se realiza una terapia manual adicional.

Radiofrecuencia: electrodo capacitivo

La corriente que se usa con el electrodo capacitivo no penetra en el cuerpo del paciente o al menos no a una profundidad considerable, el electrodo está cubierto por un poliamida, la corriente llega al electrodo que produce produce la alteración del campo electromagnético, esto hace que los iones del tejido a tratar se muevan, hablamos que esos iones que conseguimos se muevan están a poco más de dos centímetros de profundidad, depende bastante de la zona a tratar.

La hipertermia que inducimos con este tratamiento facilita la vascularización de los músculos, drena posibles edemas y casi lo más palpable reduce el dolor de la zona tratada. Su uso combinado con una técnica manual apropiada puede multiplicar los efectos en la zona a tratar.

Radiofrecuencia: electrodo resistivo

Con la aplicación del electrodo resistivo, usamos el cuerpo del paciente como lo que sería la masa en un circuito, en este caso el cuerpo del paciente haría las veces de condensador biológico, esta aplicación estimula el metabolismo, de tal forma que la velocidad del mismo puede llegar casi a triplicarse respecto de su velocidad normal, esto tiene unos efectos muy claros como son la oxigenación y vascularización de la zona tratada, acorta los plazos en la cicatrización de tendones, articulaciones o ligamentos, y por supuesto reduce la inflamación.

Beneficios de la radiofrecuencia

Si tuviésemos que hacer un listado de los beneficios o de los procesos en los que el uso de la radiofrecuencia es positivo, deberíamos empezar sin duda por su labor en los procesos inflamatorios, como la tendinitis y los edemas,  continuaríamos esa lista no exhaustiva:

  • ayuda en problemas circulatorios, hinchazón de las extremidades inferiores, arañas varicosas…
  • en los post-operatorios ya sean de esguinces o roturas de fibras, por su función de estimular los procesos regenerativos que se precisan en esos momentos,
  • en procesos que el dolor es notable, la radiofrecuencia tiene un efecto antiinflamatorio y en ese proceso facilita la liberación de las endorfinas,
  • para soltar las contracturas contumaces,
  • en enfermedades de carácter crónico, como artrosis, reuma o artritis, por su potencial para aumentar la densidad ósea y en definitiva la mejora de las articulaciones…

También podríamos hacer una lista con las afecciones para las que en Rehabtiva empleamos la radiofrecuencia, la bursitis, la cruralgia, la fascitis plantar, las roturas fibrilares, esguinces agudos y crónicos, la lumbalgia, las cervicalgias, el latigazo cervical, la contractura muscular, la pubalgia… La decisión de emplear un método u otro en el tratamiento de los pacientes, se toma una vez que hemos explorado y valorado la dolencia del paciente.

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