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La rodilla del corredor

La rodilla del corredor

La rodilla del corredor

La rodilla del corredor, también conocida como tendinitis de la cintilla iliotibial, es una de las lesiones más frecuentes entre corredores de larga distancia.

Se trata de una dolencia muy habitual en:

  • runners,
  • maratonianos,
  • trail runners,
  • personas que realizan grandes volúmenes de carrera.

La repetición constante de impactos y zancadas termina generando una sobrecarga en la zona externa de la rodilla.

Qué es la cintilla iliotibial

La cintilla iliotibial forma parte del músculo tensor de la fascia lata y tiene una función fundamental:

estabilizar la rodilla durante acciones como caminar o correr.

Esta estructura fibrosa recorre la parte externa del muslo y termina insertándose cerca de la rodilla.

Cuando existe:

  • sobreuso,
  • exceso de impacto,
  • mala mecánica de carrera,

la fricción repetida puede provocar inflamación y dolor.

Síntomas de la rodilla del corredor

La rodilla del corredor no suele aparecer de forma repentina.

Normalmente comienza con molestias leves que van aumentando progresivamente.

Los síntomas más habituales son:

  • dolor en la parte externa de la rodilla,
  • molestias al correr,
  • dolor más intenso en bajadas o pendientes,
  • empeoramiento con el paso de los kilómetros.

Muchas veces el corredor nota que cada vez aguanta menos tiempo corriendo antes de que aparezca el dolor.

Curiosamente, correr más lento puede aumentar las molestias debido al mayor tiempo de fricción de la cintilla sobre la zona afectada.

Por qué se produce esta lesión

La principal causa suele ser el sobre-entrenamiento.

Aumentar:

  • kilómetros,
  • intensidad,
  • frecuencia de entrenamiento,

sin una correcta adaptación del cuerpo puede favorecer la aparición de esta lesión.

También influyen otros factores:

  • fatiga muscular,
  • falta de descanso,
  • técnica de carrera incorrecta,
  • debilidad muscular en cadera o glúteos.

Factores de riesgo

Existen varios factores que aumentan el riesgo de sufrir rodilla del corredor:

  • excesiva pronación de la pisada,
  • dismetrías entre las piernas,
  • cambios bruscos en el entrenamiento,
  • superficies duras o inclinadas,
  • uso de calzado inadecuado.

La diferencia de longitud entre miembros inferiores puede alterar la biomecánica de carrera y favorecer la sobrecarga de la cintilla iliotibial.

La importancia de la pisada y el calzado

Un estudio biomecánico de la pisada puede ser clave para detectar alteraciones que estén favoreciendo la lesión.

Gracias a este tipo de valoración se pueden identificar:

  • problemas biomecánicos,
  • exceso de pronación,
  • dismetrías,
  • errores de apoyo.

Elegir un calzado adecuado también resulta fundamental.

Las zapatillas deben adaptarse:

  • al tipo de pisada,
  • al peso del corredor,
  • al volumen de entrenamiento,
  • al terreno sobre el que se corre.

Prevención y tratamiento

La prevención es una de las herramientas más importantes frente a la rodilla del corredor.

Algunas recomendaciones básicas serían:

  • controlar las cargas de entrenamiento,
  • fortalecer la musculatura estabilizadora,
  • trabajar movilidad y técnica de carrera,
  • usar un calzado adecuado,
  • escuchar las señales del cuerpo.

Cuando el dolor ya aparece, es importante no ignorarlo.

Un tratamiento de fisioterapia puede ayudar a:

  • reducir la inflamación,
  • mejorar la movilidad,
  • tratar las sobrecargas musculares,
  • corregir factores biomecánicos.

Una recuperación adecuada permitirá volver a correr con mayores garantías y menor riesgo de recaída.

Un deportivo saludo.

Atención personalizada en clínica Rehabtiva
Carlos Rodrigo
CEO de Rehabtiva

Hola, soy Carlos. Si tienes cualquier duda sobre tu lesión, tratamiento o recuperación, estaremos encantados de ayudarte y orientarte de manera personalizada para encontrar el tratamiento que mejor se adapte a ti.

Categorías
Fisioterapia