La hidratación es una parte elemental de cualquier práctica deportiva.
Es algo que nunca debemos descuidar antes, durante y después del ejercicio físico.
Sin lugar a dudas el agua sigue siendo la mejor herramienta para mantener una correcta hidratación y debe ser siempre nuestra primera opción.
En Rehabtiva también damos mucha importancia a la hidratación y nutrición, especialmente en personas que practican deporte con regularidad.
Desde nuestro servicio de Nutrición, con Irene Cañadas, ayudamos a deportistas y pacientes a mejorar sus hábitos alimenticios y su hidratación según sus necesidades específicas.
Puedes contactar con nosotros llamando al +34 91 710 54 25 o mediante nuestro servicio de cita online.
Nuestro organismo pierde líquidos constantemente, incluso aunque no practiquemos deporte.
Por eso normalmente se recomienda consumir entre seis y ocho vasos de agua diarios o alrededor de litro y medio de agua al día.
Sin embargo, cuando realizamos actividad física esa necesidad aumenta considerablemente.
Durante una sesión deportiva podemos perder entre un 2% y un 6% de agua respecto a nuestro peso corporal.
Esa pérdida de líquidos puede provocar:
Por eso resulta recomendable controlar aproximadamente cuánto líquido solemos perder durante nuestras sesiones de entrenamiento.
Una buena forma de hacerlo es pesarse antes y después del ejercicio para observar la diferencia.
La hidratación deportiva debe realizarse en tres momentos clave:
Lo recomendable es ingerir entre medio litro y un litro de agua unas dos horas antes de comenzar la actividad física.
Esto ayuda a:
Uno de los errores más frecuentes es esperar a tener sed para beber.
La sed no es un indicador fiable de deshidratación.
En actividades de intensidad moderada o alta se recomienda beber pequeñas cantidades cada quince o veinte minutos.
Por eso en pruebas como maratones existen avituallamientos frecuentes.
Después de entrenar debemos recuperar tanto líquidos como sales minerales.
La recomendación habitual es ingerir aproximadamente tres cuartos de litro por cada medio kilo de peso perdido durante el ejercicio.
Esa reposición debe hacerse progresivamente durante las siguientes horas.
El agua debe ser siempre la principal fuente de hidratación.
Especialmente si nuestro objetivo es mantener la salud o controlar el peso.
Sin embargo, en actividades físicas intensas o prolongadas pueden utilizarse bebidas deportivas con:
Estas bebidas ayudan a:
Eso sí, deben utilizarse cuando realmente existe una demanda física importante.
La hidratación y la nutrición van completamente unidas.
Una correcta alimentación ayuda a mantener el equilibrio de minerales y favorece una mejor recuperación tras el ejercicio.
Por eso recomendamos acompañar una buena hidratación con:
En Rehabtiva entendemos la salud y el deporte desde una visión global.
No solo buscamos tratar lesiones, sino ayudarte a mejorar tu rendimiento y prevenir problemas futuros mediante ejercicio, fisioterapia y nutrición adecuada.
Hola, soy Carlos. Si tienes cualquier duda sobre tu lesión, tratamiento o recuperación, estaremos encantados de ayudarte y orientarte de manera personalizada para encontrar el tratamiento que mejor se adapte a ti.
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