El peso de nuestro cuerpo descansa sobre los pies, por eso cuidarlos correctamente debería ser una prioridad.
El tipo de calzado, la actividad física o incluso el sobrepeso pueden influir directamente en la salud del pie.
Una de las lesiones más frecuentes es la fascitis plantar, especialmente habitual en corredores y personas que pasan muchas horas de pie.
La fascia plantar es una banda gruesa de tejido que recorre la planta del pie desde el talón hasta la base de los dedos.
Su función principal es:
Cuando esta estructura se inflama aparece la fascitis plantar.
En muchos casos la lesión se produce por pequeños microtraumatismos repetidos que el cuerpo no llega a recuperar correctamente.
La zona sigue soportando carga diariamente:
Eso favorece que la dolencia se vuelva persistente y crónica.
Existen diferentes causas que pueden provocar fascitis plantar.
Una de las más conocidas es el espolón calcáneo, una protuberancia ósea localizada en el talón.
El espolón puede irritar los tejidos cercanos y favorecer la inflamación de la fascia plantar.
Sin embargo, no es la única causa.
La fascitis plantar suele aparecer por:
Hay distintos factores que aumentan las posibilidades de sufrir fascitis plantar.
Con el paso del tiempo la fascia pierde elasticidad y capacidad de recuperación.
La musculatura también pierde fuerza y resistencia.
Tanto los pies planos como un exceso de arco plantar pueden aumentar el estrés sobre la fascia.
Un tendón de Aquiles demasiado tenso puede aumentar la carga sobre la planta del pie.
La debilidad del sóleo y de la musculatura de la pierna puede alterar la pisada y favorecer la lesión.
Cuanto mayor peso soporta la fascia plantar, mayor es el riesgo de sobrecarga.
Especialmente en corredores:
Todo ello aumenta el estrés sobre la fascia plantar.
El síntoma principal es el dolor.
Ese dolor suele localizarse:
En algunos casos el dolor puede llegar a dificultar incluso caminar.
Es frecuente notar:
Hay diferentes medidas que pueden ayudar a prevenir la aparición de esta lesión.
Para corredores resulta especialmente importante:
Cuando la fascitis plantar ya ha aparecido es importante actuar cuanto antes.
El reposo relativo y la aplicación de frío suelen ayudar a reducir el dolor y la inflamación.
Después de correr puede ser útil aplicar hielo en la zona dolorida.
La fisioterapia puede ayudar mediante:
Además, un correcto estudio de la pisada puede ayudar a detectar factores que estén manteniendo la lesión.
La prevención y el tratamiento precoz son fundamentales para evitar que la fascitis plantar se convierta en una dolencia crónica.
Un deportivo saludo a todos.
Hola, soy Carlos. Si tienes cualquier duda sobre tu lesión, tratamiento o recuperación, estaremos encantados de ayudarte y orientarte de manera personalizada para encontrar el tratamiento que mejor se adapte a ti.
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