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El pádel y sus lesiones

El Pádel y sus lesiones

En los últimos años el pádel se ha convertido en uno de los deportes más practicados. Su éxito probablemente se deba a que combina ejercicio físico, diversión y una importante parte social.

Además, es un deporte accesible para prácticamente cualquier edad y nivel físico.

Sin embargo, existe una falsa creencia muy extendida: pensar que para jugar al pádel no hace falta preparación física.

Y la realidad es justo la contraria.

El auge del pádel

El pádel ha crecido de forma espectacular porque reúne muchos ingredientes difíciles de combinar:

  • es divertido,
  • dinámico,
  • social,
  • y relativamente sencillo para empezar.

Al necesitar únicamente cuatro personas para jugar, se convierte en una actividad perfecta para desconectar y hacer deporte al mismo tiempo.

Pero precisamente por su aparente facilidad, muchas personas subestiman la exigencia física que tiene.

La importancia de la preparación física

Aunque muchas personas lo consideren un deporte “suave”, el pádel exige:

  • movimientos explosivos,
  • cambios de dirección constantes,
  • frenadas bruscas,
  • saltos,
  • y golpes repetitivos.

Todo ello supone una carga importante para músculos, tendones y articulaciones.

Por eso, una buena preparación física es fundamental para:

  • mejorar el rendimiento,
  • evitar lesiones,
  • y disfrutar del deporte de forma segura.

Tres claves para practicar pádel con seguridad

Antes de empezar a jugar al pádel deberíamos prestar atención a tres aspectos fundamentales:

1. Elegir bien el material

La pala, el calzado y la ropa deportiva deben adaptarse tanto al nivel del jugador como a la superficie de juego.

Especialmente importante es el calzado, ya que proporciona:

  • estabilidad,
  • amortiguación,
  • y agarre.

2. Realizar un buen calentamiento

El calentamiento es imprescindible antes de jugar.

En el pádel debemos prestar especial atención a:

  • hombros,
  • codos,
  • muñecas,
  • rodillas,
  • y tobillos.

Preparar las articulaciones y activar la musculatura reduce enormemente el riesgo de lesión.

3. Estirar después del partido

Los estiramientos ayudan a:

  • reducir tensiones musculares,
  • mejorar la recuperación,
  • favorecer la circulación,
  • y disminuir el riesgo de lesiones.

Nunca deberían faltar después de jugar.

Las lesiones más frecuentes en el pádel

Las lesiones más habituales en jugadores de pádel suelen ser:

  • tendinitis,
  • esguinces,
  • distensiones musculares,
  • dolores lumbares,
  • y lesiones articulares.

La repetición constante de movimientos convierte a las tendinitis en una de las lesiones más frecuentes.

Lesiones en el hombro

El hombro es una de las zonas que más sufre en el pádel.

La lesión más frecuente es la tendinitis del manguito rotador.

Los síntomas suelen ser:

  • dolor en el hombro,
  • molestias al levantar el brazo,
  • pérdida de movilidad,
  • dolor irradiado hacia el brazo.

Otra lesión posible es la luxación de hombro, especialmente tras movimientos explosivos o caídas.

En estos casos el dolor suele ser muy intenso y requiere valoración médica y rehabilitación posterior.

También es frecuente el conocido “codo de tenista” o epicondilitis, provocado por la sobrecarga repetitiva del antebrazo.

Lesiones en la rodilla

La rodilla soporta gran parte del impacto y los cambios de dirección del pádel.

Entre las lesiones más comunes encontramos:

  • esguinces de rodilla,
  • condromalacia rotuliana,
  • sobrecargas articulares.

La condromalacia aparece por el desgaste del cartílago entre el fémur y la rótula.

Fortalecer correctamente los cuádriceps y mejorar la estabilidad de la rodilla ayuda mucho a prevenirla.

Lesiones musculares y espalda

Los movimientos rápidos y explosivos pueden provocar:

  • distensiones musculares,
  • roturas fibrilares,
  • contracturas.

La espalda también suele verse afectada.

Durante el juego la musculatura lumbar y abdominal trabaja constantemente:

  • frenando,
  • girando,
  • estabilizando el cuerpo.

Por eso es relativamente frecuente sufrir lumbalgias y sobrecargas musculares.

Cómo prevenir lesiones jugando al pádel

La prevención es siempre la mejor herramienta.

Para reducir el riesgo de lesión es recomendable:

  • calentar correctamente antes de jugar,
  • realizar ejercicios de fuerza y estabilidad,
  • usar un calzado adecuado,
  • mejorar la técnica de golpeo,
  • descansar correctamente,
  • y acudir al fisioterapeuta ante las primeras molestias.

La fisioterapia no solo sirve para tratar lesiones.

También ayuda a prevenirlas, mejorar el rendimiento y mantener el cuerpo preparado para seguir disfrutando del deporte.

Y si a pesar de todo aparece alguna molestia… ya sabéis dónde encontrarnos.

Un deportivo saludo a todos.

Carlos Rodrigo
CEO de Rehabtiva

Hola, soy Carlos. Si tienes cualquier duda sobre tu lesión, tratamiento o recuperación, estaremos encantados de ayudarte y orientarte de manera personalizada para encontrar el tratamiento que mejor se adapte a ti.

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Fisioterapia