Con la llegada del calor, nuestro cuerpo cambia sus necesidades y también nuestra forma de alimentarnos.
En verano apetecen comidas más ligeras, frescas y fáciles de digerir, algo que puede jugar muy a favor de mantener una alimentación saludable.
Eso sí, también aparecen más tentaciones:
Por eso es importante mantener ciertos hábitos saludables durante esta época del año.
La cesta de la compra se convierte en una gran aliada para comer sano en verano.
Durante esta estación encontramos:
Todos ellos ayudan a mantener una correcta hidratación y aportan frescura a nuestra alimentación.
Además, muchos de los platos típicos del verano aprovechan estos ingredientes:
Las altas temperaturas hacen que el cuerpo demande comidas menos pesadas y más fáciles de digerir.
En verano suele apetecer:
Una buena alimentación veraniega puede incluir:
El pescado fresco también es una excelente opción para las comidas principales, especialmente combinado con verduras o ensaladas.
En verano la hidratación cobra todavía más importancia.
El aumento de la temperatura favorece la pérdida de líquidos, por lo que debemos prestar especial atención a:
Una opción interesante puede ser el té verde frío, ya que además de refrescar:
Aquí van algunos consejos sencillos para mantener una alimentación equilibrada durante el verano:
Pequeños hábitos pueden marcar una gran diferencia durante los meses de verano.
El desayuno sigue siendo una de las comidas más importantes del día también en verano.
Un desayuno equilibrado ayuda a:
Una buena opción puede incluir:
Empezar bien el día suele ayudar a mantener mejores decisiones alimentarias durante el resto de la jornada.
Sobrevivid a la ola de calor y comer sano, ¡un saludo!
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