Cuando hablamos de un esguince nos referimos a una lesión de los ligamentos que suele producirse por un estiramiento excesivo, una torsión o una rotura parcial o total de sus fibras.
También es habitual escuchar términos como:
Por lo general, un esguince suele acompañarse de:
En ocasiones se confunde con otras lesiones como:
Por eso resulta importante realizar una correcta valoración médica y fisioterapéutica.
En Rehabtiva trabajamos tanto el tratamiento como la prevención de lesiones mediante fisioterapia, osteopatía y programas de fortalecimiento adaptados.
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Aunque muchas veces los esguinces aparecen de forma accidental, existen ciertos hábitos que ayudan a disminuir el riesgo de sufrirlos.
Entre las medidas preventivas más importantes destacan:
El fortalecimiento muscular y el trabajo de estabilidad son especialmente importantes en personas deportistas o con antecedentes de esguinces previos.
Sin duda el esguince de tobillo es el más habitual de todos.
Aunque suele asociarse al deporte, también aparece con muchísima frecuencia en la vida cotidiana.
Las causas más habituales son:
En muchos casos una simple torcedura puede acabar generando una lesión importante si no se trata correctamente.
Los esguinces se clasifican según su gravedad en tres grados distintos.
Es el más leve.
Existe distensión del ligamento, pero sin rotura significativa de fibras.
Es el más frecuente.
Existe una rotura parcial de fibras ligamentarias.
Puede acompañarse de bastante inflamación y limitación funcional.
Se produce una rotura completa del ligamento.
En muchos casos requiere tratamiento quirúrgico.
Además, en esguinces graves siempre es importante descartar fracturas asociadas mediante valoración médica y pruebas de imagen.
El tratamiento inicial de un esguince suele seguir unas pautas muy concretas orientadas a disminuir el dolor y controlar la inflamación.
Las medidas más habituales son:
La aplicación de frío suele recomendarse especialmente durante las primeras 72 horas.
Habitualmente se realizan aplicaciones de aproximadamente diez minutos varias veces al día.
Además, el médico puede valorar la necesidad de antiinflamatorios o pruebas complementarias según cada caso.
La fisioterapia tiene un papel fundamental en la recuperación de un esguince.
Una vez superada la fase inicial de reposo, comienza progresivamente el trabajo de recuperación funcional.
Dependiendo del grado de lesión, el tratamiento puede incluir:
Los ejercicios propioceptivos son especialmente importantes para recuperar:
En esguinces moderados o graves, la recuperación completa puede requerir varias semanas.
Por eso es importante respetar los tiempos biológicos de cicatrización y no volver demasiado pronto a la actividad física intensa.
Hola, soy Carlos. Si tienes cualquier duda sobre tu lesión, tratamiento o recuperación, estaremos encantados de ayudarte y orientarte de manera personalizada para encontrar el tratamiento que mejor se adapte a ti.
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